sábado, 3 de mayo de 2008

Yo quiero ganar un premio molón

Queridos todos:

Alguna vez he fantaseado sobre cómo sería mi muerte, y siempre he llegado a la misma conclusión: si puedo elegir, espero que sea tardía y estúpida, y que los asistentes a mi funeral se rían y lloren a partes iguales...
Yo de mayor (a eso de los 98 años) quiero ser Premio Darwin. Sí. Porque la estupidez humana nos hace grandes. Porque es un acto de generosidad extrema el acabar tu vida (por ejemplo) como el cura volador... o mejor, como el tipo del cuál debió coger la idea, y que pretendía darle una sorpresa a su novia elevándose gracilmente con unos globos de helio sujetos a una silla de jardín, y pertrechado con una escopeta para provocar un suave y lento descenso... cosa que no sucedió ni de casualidad.
El tio, en cuanto soltó amarras, salió propulsado a gran velocidad en su silla de jardín (que ya es indigno...) y en unos pocos segundos había alcanzado los 5.000 metros de altitud, lo que le mareó poderosamente (ahora, a cada frase le meteré un "poderosamente", que lo sepáis) y le hizo perder puntería con la escopeta. Alcanzó a reventar una tercera parte de los globos y luego la escopeta se le cayó al mar. El tipo no se mató, aunque sí se metió en el campo aéreo del aeropuerto... y acabó enredado en unos cables de alta tensión. Un maestro, sí señor!
Yo, lo de los globos no porque ya está muy visto, pero algo se me ocurrirá... que aún me quedan unos añitos hasta los 98!
Siempre me he imaginado que me mataría un trozo de basura espacial, vaya usted a saber por qué. (vaya, vaya!)
(que no, que no voy)
O mejor: Rizando el rizo, quiero ser asesinada involuntariamente por impacto de cura volador, o lo que quede de él en órbita dentro de 66 años.
Hala, ya lo he dicho.
Y lo a gusto que se queda una... Porque alguna habrá que se quede a gusto, digo yo.
(¿y quién va a decir, si sólo puedo escribir yo aquí?)
(...)(sin comentarios) (que parece una invitación en alemán: Sinc Homen Tarriods!!)
(karrtofenn!) (volkswagen!)(au, pírense!)(que es adiós, ¿no?)

viernes, 2 de mayo de 2008

Sexo deportivo con cura volador

Últimamente me voy dando cuenta de las diferencias que hay entre hombres y mujeres. Sí, ya sé que parece tópico... pero es que una se cree que es muy lista y resulta que me van a dar el premio Nobel a la ingenuidad un dia de estos (ay... ¿te imaginas que me lo dan? mira, ya estoy nerviosa.. Es que soy muy competitiva). El premio va a estar reñido entre mí (¿entre yo? dios, no sé hablar ya..) y el cura volador brasileño, que se perdió en la ontananza sostenido por un montón de globicos de colores, con su alzacuellos con mangas de farol y un tanga (mira, yo a los brasileños me los imagino así todo el dia, qué voy a hacerle... no, al cura no voy a hacerle nada, que ha desaparecido) verde pistacho convenientemente disimulado debajo de la ropa... pero se le marcaba la tirilla!
ay, ya me he perdido... a ver, me cojo. Estábamos con las diferentes formas de ver el sexo entre hombres y mujeres, no?
Pues que ya no me acuerdo de lo que iba a decir.
Pero... ¿a que no podéis borrar de vuestra mente al cura volador, eh? ¿eh? ¿eh?
Dios, soy super dispersa. ¿Tendré dispersia? ¿se cura la dispersia?

miércoles, 30 de abril de 2008

La sinceridad perjudica seriamente las relaciones sociales

Conversación real entre un chef con estrellas en su solapa y un sincero comensal que es honrado con la atención del susodicho cocinero:

- ¿qué, ha comido usted bien?
-sí, pero ni hoy, ni aquí.

sublime, simplemente.

Exasperante

No debí hacerlo.
No estuvo bien... no. Pero no pude evitarlo.
Ya sé que no es excusa, pero es la verdad.
Cualquiera hubiese reaccionado de la misma manera, estoy seguro.
Su actitud hubiese exasperado a cualquiera.
Ya era la quintavez que que contestaba con un "donde tu quieras" a mi pregunta.
No era tan difícil elegir restaurante para cenar en nuestra primera cita.
Tampoco lo fué matarla...
Es que nunca soporté la indecisión.

viernes, 25 de abril de 2008

¡Viva el Power-house, donde quiera que viva!


Hace unos meses, viendo tristemente que la imagen que me devolvía (más bien me la vomitaba, pero bueno...) el espejo distaba más de lo que me gusta admitir de la de Elle MacPherson (incluso ahora, a su edad... Ay!), decidí apuntarme al gimnasio. Pero no a un gimnasio cualquiera, nooo... Yo tenía que apuntarme a El Gimnasio. Así, a lo grande, hala... Será por dinero!
En mi gimnasio todo el mundo es de color Zaplana, y, al parecer, debe de existir una tarifa más cara (si cabe) que la mía en la que te regalan las tetas, te tiñen de rubia y por un poquito más, la nariz de Paloma San Basilio (la de "juuuntos, café para dos, fumando un cigarrillo a medias... -tacaña- Y otros grandes hitos musicales).
Superado el shock inicial, me integré en ese mar de recauchutadas recién salidas de la unidad de grandes quemados como buenamente pude, y me apunté, haciendo un gesto de valentía nunca antes visto en mí, en lo más de lo más: La Clase de Pilates. Ahí es nada...
He descubierto que mi flexibilidad se corresponde con la de un octogenario en malas condiciones, que mi "power-house" es de todos menos power, que la "zambullida del cisne", ejecutada (y nunca mejor dicho...) por mí, se convierte en "el desplome del pato salvaje abatido por un cazador borracho", para desolación de mi pobre profesora argentina, que al grito de "venga, retemos a nuestro power-house!" (que no se da cuenta de que yo ya lo reté... Y perdí), se encuentra ante la penosa visión de un personaje de DESPERTARES cuando la medicación deja de hacerle efecto.
Me consuela no ser la única... Me acompañan Carlota y Lina, que también han perdido el Power de camino a su House.
Ay.
Ay.
Y el puñetero espejo que sigue sin encontrarme parecido a Elle...

El Unibeso gira a mi alrededor

Tengo un problema que me provoca con relativa frecuencia situaciones extrañas. Admito que es mi culpa...
No sé a cuánta gente conozco. Mi cerebro borra constantemente datos de la gente con la que me he relacionado (en mayor o menor medida) en mi vida, pero va dejando restos desconcertantes.
Bueno, corto el rollo.
Ayer me encontraba yo recostada tranquilamente en el sofá, descansando la vista (yo soy como mi padre, que jamás admitiría que duerme la siesta... él "descansa la vista". En la cama y con pijama, que la vista se encuentra más cómoda), cuando sonó mi teléfono. Reproduzco la conversación:

YO: ¿siii?
ÉL: ¡Hola Ana! (contento)Soy Jaime... Ya soy ingenieeero..!
YO: (no me suena nada la voz, no recuerdo ningún Jaime que estuviese estudiando -si tiene mi edad, es MUY mal estudiante... o que le tenía manía la seño...-, pero igual es que ahora no caigo. Lo correcto sería decir "¿qué Jaime"... pero claro, eso sería lo lógico...)
YO: ¡Hola Jaime (efusiva)!, qué bien, no? ¡enhorabuena! (quizás tenga suerte y él me dé pistas...)
ÉL: Pues si... y me he graduado Cum Laude, con Matrícula de honor! (ya puedes, ya, gandul... que si tienes mi edad, llevas 14 años para sacarte una carrera de 5! Espero que por el camino, hayas descubierto algo vital para la humanidad, por lo menos)
YO: (ya metida en el papel, y dispuesta a hacerme amiga de este tio, que, definitivamente, no conozco de nada) ¡jo, qué fuerte!
EL: (silencio) (...más silencio) CLICK! (cuelga)

Pero bueno... ¿qué se ha creído este (Jaime)? O sea, que me despierta de la siesta para contarme que es un patata como estudiante un Jaime al que no recuerdo, y yo, que soy educada y le felicito y le sigo el juego, acabo sin ser invitada, al menos, a la fiesta de celebración... Y ME CUELGA? ¿PERO ESTO QUÉ ES?
Así es quedecido olvidar el episodio, y ya que estoy despejada, me pongo a trabajar... pero casi al momento me llega un mensaje al móvil. Es Jaime (¿?), que se disculpa porque pensaba que estaba hablando con su hermana, y no "con esa chica de hace años"... que debo ser yo. O sea, que nos conocemos...
Pero yo sigo sin saber quién narices es él... así es que le envío otro mensaje para que, de una vez, me dé pistas de quién es él. Recibo lo siguiente: "Jaime, Barcelona, Bukowski, La Fusa, cena...". La madre que lo parió! le faltó darme la pista fundamental: "beso a traición!"
Con este tio tuve una... digamosle... cita a ciegas, hace como 6 años, cuando yo vivía en Barcelona. Quedamos, pero cuando yo ya lo tenía a la vista (aunque estaba lejos aún), me dí cuenta de que no me gustaba EN ABSOLUTO. Nada... así es que decidí darme la vuelta y huir (ya que habíamos quedado para cenar, me esperaba un tonteo estéril). Pero él ya me había visto, y agitaba efusivamente los brazos. Vale, Ana, estás perdida. Has de dar la cara...
Cuando nos encontramos, antes de que yo pueda decir una sola palabra, él me suelta una perorata atropelladamente: "MIra, yo es que estoy super nerviso... vamos a hacer una cosa: como YO SÉ QUE TE GUSTO (aaaaaaahrg! gran error!!!!!), y tú a mí me gustas mucho... para no estar toda la noche esperando este momento, te voy a besar ahora y así no estamos nerviosos porque lo que queremos los dos ya ha pasado..."
Acto seguido me encuentro con sus labios pegados a los míos... en fin.
Fuimos a cenar, pero el shock no me dejaba articular palabra. Sólo podía pensar "cómo le digo yo a este tio que no me gusta nada!!"... y para ganar un poco de confianza, mientras él hablaba toooodo el rato, yo bebía, esperando reunir el valor suficiente para decirle "bira... Jaibe... es que be he dabdo cuenda de que no be abetece tener nada bás contigo...". Pero el traicionero alcohol, lo que provocó fué que, al cabo de una botella de vino, a mi me diese igual todo... Ancha es Castilla!!
Él, equivocadamente, al dia siguiente pensó que tenía una relación incipiente conmigo... y no supo entender el por qué yo jamás le volví a coger el teléfono... hasta ayer.
Hola, pasado raro!

jueves, 24 de abril de 2008

El juego de tu (ex)vida

Ayer me dormí en el sofá (yo soy así... me duermo por los muebles de casa). Me despertó una pregunta: "¿te lavas las manos siempre después de hacer pipí?" (también podía haber sido algo tan trepidante como "¿si te tiras un pedo en la cama, levantas la sábana un poquito para ver cómo hule/apesta?"). Y claro... ya tuve que prestar atención!
No sé a qué mente retorcida se le ha podido ocurrir este edificante programa, pero desde luego, si te prestas a participar, más te vale llegar hasta el final, admitiendo que, en efecto, tienes sexo con verduras, que te tirarías al marido de tu hermana (o que ya lo has hecho, mientras matabas un pollo -ya que te pones, lo confiesas todo y punto..- , que miras los mocos en el pañuelo después de sonarte... que te has cepillado a tu jefe del casino (y a la mitad de los crupieres de black jack entre carta y carta), que sí, que soy una mala persona, una guarra/o, un enfermo sexual con las peores perversiones... porque si no te llevas los 100.000€, que sepas que a tu casa ya no puedes volver. Y por lo preguntado (y respondido), a tu trabajo mejor que tampoco vuelvas.
El premio, a mi entender, debería ser algo que te indemnice de por vida, ya que el programa te deja inhabilitado para casi todo (y de por vida). Al menos, 1 milloncejo de euros que te permita empezar una nueva vida en algún sitio al que no haya llegado la tele... y no sepan que, a veces, no llevas las bragas a juego con el suje... o que te desabrochas un botoncito de la camisa cuando has de convencer a tu jefe (del casino) para que te suba el sueldo.
Amigos del programa: no hace falta que sigan, ya se lo digo yo: TODOS TENEMOS SECRETOS. SE LLAMA INTIMIDAD Y PERTENECE A CADA UNO.
Aysh....

lunes, 21 de abril de 2008

Arriba, Pepe!!!! (ostia!)


CAGÜENTÓ!
Pepe, no te preocupes que tú puedes con esto, que si pesa te ayudamos a llevarlo... que sin conocerte personalmete se te quiere un huevo (de tres yemas, ojo!)
¿ANEM, PEPE?
AU!

A LA MIERDA EL CÁNCER Y LA MADRE QUE LO PARIÓ!

sábado, 19 de abril de 2008

Ganar es una forma retorcida de perder

Me gusta ir al cine (como a casi todo el mundo). Me gusta sentarme muy cerca de la pantalla... tanto como la correcta visión de la pantalla me permita, simplemente para sentir que ponen la película sólamente para mí (igual es una tontería, pero lo hago desde pequeña. Me pone nerviosa ver a gente por delante).
Me gustan las pelis de amor (¿hay otra cosa? bueno, el sexo... ¿hay diferencia?). Pero de un tiempo a esta parte me desconcierta el reconocerme, reconocer partes de mí, de mis relaciones, de mis sentimientos y mis miedos (a todo: a la soledad, al compromiso, a que no quiera más de mí, a que SÍ que quiera más de mí... a defraudar, a que me defrauden, a querer... y sobre todo, a que me quieran) S I E M P R E en la parte más débil, más vulnerable de la relación...
ELEGY.
La ví anoche.
Me gustó mucho.
Me hizo pensar.
Y no llegué a ningún lado.
Para variar.

viernes, 18 de abril de 2008

Sombra aqui, sombra alla


Sí, voy a actuar como una persona de mi edad (para solaz y regocijo de mi madre).
Sí, voy a dejar de parecer un chicazo para parecer, por fin, una mujer (complicado cuando tus rasgos te hacen parecer una eterna adolescente... soy la Ramoncina de Valencia -sin chaqueta de cuerto, pero todo se andará-).
¿Y cómo consigo eso... si no estoy dispuesta a caminar subida a unos taconazos de aguja, si mis vaqueros son una parte de mí... si yo corro mejor huyendo de un hipotético fuego si llevo bambas (ya lo dice la canción: "para bailar: LA BAMBA!"), si tengo camisetas de todos los colores del universo?
He encontrado una forma: AHORA ME MAQUILLO, AMIGOS... pero nadie me avisó de que esto es un arte que las mujeres no llevamos escrito en los genes!!
Yo, por mis propios medios, he conseguido extender uniformemente LA BASE, más o menos consigo ponerme el pintalabios (no los perfilo porque cuando los tienes como un entrecotte... y a no ser que me decida, por fin, a hacer la calle, prefiero darles simplemente "un tonito" -obsérvese que ya voy hablando como una verdadera mujer. Para el curso avanzado ya sólo he de comentar que esta camisa "me hace muy buena lavada", y ya me gradúo directamente en los 40!-... pero, ay amigas... ¿¿Y QUÉ HAY DE LOS OJOS?? ¿POR QUÉ NADIE ME EXPLICA, EXACTAMENTE, CÓMO SE PONEN LAS SOMBRAS? ¿DE QUÉ GROSOR HAY QUE PINTAR LA RAYA -Y DE QUÉ TONO- PARA QUE NO PAREZCA QUE EN CUANTO VUELVA A CASA ME VOY A SUICIDAR?
Se conoce que unos dias me encuentro generosa, y la raya cuenta con varios milímetros de grosor (por supuesto, nunca tiene los mismos un ojo y el otro...), con lo que al aplicarle la sombra, se me queda lo que yo llamo "la mirada del drama inminente".
En fin, que tiemble Max Factor (nombre molón), que llego yo.
Ana, ésa mujer... (que se pinta como una recién salida del psiquiátrico).
Qué difícil es (ser) parecer una mujer, leñe...
Como mujer, soy una mujer... Fatal. Pero fatal, fatal...!
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