lunes, 2 de mayo de 2011

Asumiendo.

-Hija, ¿por qué no te arreglas un poco...?
-¿Arreglarme? Pero si voy bien, mamá!
-Digo, que te pongas algo... no sé... algo ajustado... (mirada como de lástima, pensando "ay, qué pena... y mira que es mona, pero no se saca nada de partido... va a morir sola")(sí, hay miradas como muy concretas, ¿qué pasa).

Llegados a mis 35 años como 35 soles, estos comentarios de mi madre ya no los escucho con la superioridad de los 20. Ha conseguido, por desgaste, hacerme dudar.. ¿Y si tiene razón? ¿Y si muero sola? Quiero decir, sin un hombre lloroso al lado, porque a no ser que me inmole en un autobús abarrotado, sé que moriré sola, como todo el mundo. ¿Y si llego a vieja sin nadie a quién consagrar mi medallón de viuda? ¿Seré una de esas viudas que no saca la foto que viene de serie con el medallón para que piensen que, efectivamente, tenía a un entregado hombre a mi lado hasta que, por desgracia, un trozo de basura espacial me dejó sin él (es que si enviudo, a mí me gustaría tener algo original que contar en la residencia..). Estos y otros nada desesperados pensamientos me pasan de vez en cuando por la cabeza, cada vez que quedo con amigos a comer y piden mesa para tres... ellos dos, paradigma del amor hecho carne, y yo, paradigma de... bueno, mejor lo dejamos ahí.
Así es que llevo unas semanas poniéndome manos a la obra: si realmente existe un hombre para mí, lo voy a encontrar. No servirá de nada que se esconda, lo mataré de amor si hace falta, pero la próxima vez que salga a cenar seremos cuatro, aunque me cueste la vida. La vida, o no volver a salir a cenar. Una de dos.
Al principio fuí a lo fácil: quise volver a dar de alta una antigua cuenta en una página de contactos. Vamos, en su momento ligar por ahí era tan fácil como pescar en un barreño, como entrenamiento siempre funciona!
Dí de alta mi antigua cuenta, actualicé mis fotos de "soy una tía normal, súper casual pero mega-interesante, con mogollón de mundo interior". Ok. Hecho.
Después leí el texto de presentación que puse en su día y me pareció que, visto un par de años más tarde, podía mejorarlo. Ahí voy. Hecho. El anzuelo está en el agua.
Al cabo de unas horas abro de nuevo mi correo, esperando el consabido aluvión de cartas de entregados fans, enamorados perdidamente de mi ingenio, gracejo y belleza natural... pero en lugar de eso, me encuentro un mail del servidor diciéndo que han decidido cancelar mi cuenta porque "multitud de usuarios la consideran ofensiva".
En eso he quedado. Ahora resulto ofensiva... Y ni siquiera han hablado con mi madre!
No quise indagar más en las razones. No me atreví a preguntar si habían sido las fotos o el texto -graciosísimo, por otra parte, deberíais haberlo leído!- lo que ofendió de esa forma a los cibermozos, por lo que me lo tomé de manera madura: escribí un mail incendiario de vuelta al servidor, borré mi cuenta y decidí que era un complot orquestado por el resto de solteras, envidiosas.
...
He estado estudiando el resto de opciones que tengo para conocer al hombre de mi vida, y me he puesto manos a la obra: Paso todo el tiempo que puedo en la FNAC, sección libros de tapa dura. En la de libros de bolsillo sólo pillaré a pobretones o a agarrados, y ya que me pongo...
También estoy mirando de practicar algún deporte de riesgo. Los hombres que los practican suelen estar bastante buenos, y si no consigo nada, siempre puedo matarme o algo.
Dejo como última opción la de adherirme a algún colectivo. Tengo una amiga que pertenece a un grupo de Amigos de las Orquídeas, pero ella ya se queja de que sólo ha conocido a gays y a señoras de 120 años. ¿Cómo se puede ser amigo de una flor? ¿Qué le cuentas? Al lado de la exposición de mi amiga había una exposición organizada por los Amigos de los Helechos, que contaba con un amigo vivo y otro latente, a su lado. Los amigos de las orquídeas miraban como con pena la otra exposición, y seguramente murmuraban entre ellos lo triste que debía ser ser amigo de un helecho.

Visto lo visto, he decidido comprarme alguna prenda ajustada.
(Voy a empezar a vivir con ello: voy a morir sola).

martes, 19 de abril de 2011

Epifanías & Co.

Una a una,
me propongo olvidar todas las que aprendí.
Haré huelga de letras caídas,
si hace falta

Las palabras sólo sirven para distraernos de la verdad.

lunes, 11 de abril de 2011

A dieta.

Cada uno en su casita.
A salvo.
Todos a cubierto.
Tenemos suerte de haber nacido aquí y no en África (pobrecitos, ellos sí están mal. Les daremos arroz con una mano mientras escarbamos su tierra en busca de diamantes con la otra)
Se escucha ruido fuera. Pero es fuera.
Qué pena lo de Haití, ¿me pasas la sal?.
Explota una nuclear en Japón. Pobrecitos. Lo superarán porque son tenaces y educados (pero cuidado que no traigan su radiactividad aquí, lo dejarían todo perdido).
Los árabes se rebelan contra sus tiranos, ayudaremos a los que tengan petróleo (a todos no se puede, entiéndanlo).
Nuestros políticos nos roban, pero todos lo hacen (y para que roben otros, que roben estos que ya les conocemos, qué más da).
En Grecia están peor, pero tienen la dieta mediterránea.
Nuestro país se arruina por culpa de la especulación salvaje de los bancos. Démosles más dinero, los yates no son baratos.
Nos saltan las lágrimas viendo morir de enfermedades que tienen cura a niños de otro color en algún sitio caluroso y subimos la noticia a twitter desde nuestros iPads (obsoletos antes de sacarlos de su caja), fabricados con el metal responsable de guerras salvajes y de que mueran en algún sitio caluroso niños de otro color por enfermedades que tienen cura. Pásalo.
La cabeza que sobresale es la que se lleva los golpes. Bajemos las nuestras (con suerte el golpe se lo llevará el vecino)
La corrupción nos indigna mientras pensamos "donde vayas, de los tuyos tengas" (si buscas a alguien, yo tengo un amigo que te lo haría por la mitad).

Y mientras medio mundo muere de hambre, el otro medio se pone a dieta.

Si a los islandeses les ha hervido la sangre, con el frío que hace allí, ¿qué cojones nos corre a nosotros por las venas?

Un sabio.


ESTE SISTEMA SE ACABA Jose Luis Sampedro... por hordashispanicas">

domingo, 10 de abril de 2011

Olvidos.

Lo olvidé.
Olvidé tu cara, cada detalle.
Olvidé el tacto de tu pelo, el olor a tu champú (melocotón salvaje, casi imposibles de capturar).
Olvidé municiosamente tu voz, tu risa entre dientes, tu forma de mirarme cuando pensabas que no te veía.
Olvidé el tacto de tus dedos en mi piel, la forma en que se me erizaba el vello de la nuca cuando me susurrabas al oído "dime qué llevas puesto....".
Olvidé cada una de tus nimiedades, tu ceño fruncido cuando no conseguías darle la vuelta en el aire a la tortilla, tu respiración mientras dormías, tus silencios.
Olvidé hasta tus manías.
Las ocho.
Olvidé tus besos de forma concienzuda.
Cada uno.

Hace exactamente 1.245 días y medio que me olvidé de todo.

miércoles, 6 de abril de 2011

Score.

-¿Y...?
-¿Qué?
-...
-...
-Que qué te ha parecido.
-Para repetir...
-...
-... En Septiembre.
-Estamos en Noviembre...
-Saca conclusiones.
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